Remedios caseros para sarpullidos

Los mejores remedios caseros para evitar los sarpullidos de los niuños

Con la llegada del calor –y más con las temperaturas que estamos teniendo estos días- es muy normal que a los más peques les salga algún que otro sarpullido. En general estos suelen aparecer en las zonas de más sudoración, sobre todo en los niños que aún llevan pañal. Debido a la sudoración y las altas temperaturas es muy normal que a los más peques les salgan sarpullidos ya que su piel es mucho más sensible que la nuestra. Además de esto, la exposición solar también propicia la aparición de sarpullidos en las pieles de los bebés ya que es mucho más sensible que la de cualquier adulto.

Las zonas más sensibles para esto son el culo, pliegues en brazos y piernas –la zona interna del codo y de la rodilla-, pliegues en el cuello, manos, pies y, a veces, en la zona de los labios a causa del chupete –la baba tiene el mismo efecto que la sudoración ya que es ácida también-.

Está claro que, si acudimos a la farmacia , encontraremos muchísimas pomadas que nos ayudarán a aliviar esos molestos picores de nuestros hijos. Hay muchos mitos, muchos rumores sobre los remedios caseros, pero lo cierto es que, bien utilizados son lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos. Los sarpullidos son mucho más molestos de lo que podemos llegar a pensar ya que la piel se irrita tanto que la herida, cuando se seca, escuece mucho y esto les lleva a rascarse y a abrírsela de nuevo –al menos, en la mayoría de las situaciones-.

Sarpullidos en bebés

Para que le pongáis un punto y final a los sarpullidos este verano sin gastaros un dineral en pomadas, cremas y antibióticos, os dejamos con los cinco mejores remedios caseros para evitar los sarpullidos este verano.

Remedios caseros para los sarpullidos del verano

Polvos de talco y aceite de oliva

Uno de los remedios caseros más usados para aliviar los picores de los sarpullidos es mezclar polvos de talco con aceite de oliva. El talco es muy bueno para aliviar los picores pero tiende a resecar la piel. Por eso, mezclarlo con aceite de oliva ayudará a que alivie los picores sin resecar e hidratando la zona del sarpullido. Para ello, solo tendréis que mezclar dos cucharadas de polvos de talco con dos de aceite de oliva y hacer una pasta. Se aplica sobre la zona afectada y a los 30 minutos se retira. Es importante que luego se mantenga la zona al aire para que cure mejor.

Arcilla verde

Los beneficios de la arcilla verde son muy conocidos. Tiene beneficios desinfectantes, desintoxicantes, depurativos, calmantes e hidratantes. La arcilla verde se puede encontrar en cualquier parafarmacia y, aunque comúnmente se usa para hacer mascarillas, es estupenda para las zonas irritadas. Con ella, conseguiremos que se vayan los picores y que la piel se hidrate. Para ello hay que mezclarla con agua, consiguiendo una pasta verdosa, algo espesa. Se coloca en la zona del sarpullido y se deja actuar hasta que se seque y se caiga por sí misma.

Nota: La arcilla verde también sirve para picaduras de mosquito y otros bichos, granos en la piel, eccemas, etc.

Baños con bicarbonato de sodio

El bicarbonato tiene el mismo efecto que los polvos de talco: baja la irritación e hidrata la piel. Lo mejor del bicarbonato es que, además de bajar la irritación, es muy hidratante sin ser tóxico, así que no hay problema por que vuestros pequeños se chupen las manos si se tocan. Para ello, deberéis llenar la bañera con un poco de agua fría –no congelada, tibia tirando a fría- y añadirle dos o tres cucharadas de bicarbonato. Remover bien hasta que se haya disuelto y bañar al peque con el agua. Veréis qué piel más suave se le queda.

Friegas con agua de rosas y avena

Como todo, el agua de rosas relaja los picores de muchas dermatitis. Con los sarpullidos no iba a ser menos. La avena, además de contribuir a bajar la inflamación y la irritación, consigue hidratar la piel haciendo que sea menos molesto tener el sarpullido. Por eso, se tienen que mezclar dos cucharadas de agua de rosas con una de harina de avena. Se deja secar y tras 30 minutos de aplicación se retira con un algodón empapado en agua de rosas. ¡Perfecto para cualquier tipo de piel!

Alcohol y agua

Aunque pueda sonar doloroso o molesto para aliviar el sarpullido, el alcohol –el de quemar, de las heridas- va muy bien para eliminar los sarpullidos y hacer que no se queden marcas ni cicatrices –muy recomendado para la varicela, por ejemplo-. Se mezcla una cucharada de alcohol con un vaso de agua hirviendo. Se deja reposar durante aproximadamente hasta que se enfríe y luego se aplica sobre la zona afectada con gasas esterilizadas.

Como siempre, es muy recomendable que habléis primero con vuestro pediatra y que averigüéis si no es una dermatitis más grave que un simple sarpullido. En verano aparecen muchos granitos y picores y aunque la mayoría son por culpa del sol y el calor, ¡más vale prevenir que curar, ya lo sabéis!

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